Jeremias (ARG)

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Hola Shifu, hola compañeros practicantes.

Quiero presentarme, mi nombre es Jeremías Arauz, tengo 25 años, soy del sur de Argentina. Nací en un pueblo que aún no tiene 100 años, por lo que la cultura allí no tiene ningún tipo de tradición, aun así fui criado en una familia tipo, donde me enseñaron a ser bondadoso y de buenos modales.

Encontrando Dafa y adentrándome en la cultivación

A los 19 años me fui de mi casa para ir a estudiar a otro pueblo, pero las cosas no fueron para nada bien, tuve una depresión y al año y medio decidí volver. Intenté estudiar en mi pueblo pero sentía que mi vida era vacía y que no tenía un sentido específico por el cual vivir o luchar, solo estaba en relaciones amorosas y salir por las noches con amigos, nada que no hiciera una persona común a los 20 años. Ese año decidí abandonar la universidad y emprender un viaje en mi búsqueda espiritual. Para cuando cumplí los 21 años comencé el viaje. Conocí algunos países y diferentes culturas, pero no fue por mucho tiempo ya que iba acompañado de quien era mi novia, al final, me quedé en el norte del país y solo. Como estaba solo, sin ambiente familiar, sin amigos conocidos, ni gente que me conociera, hice nuevas amistades y nuevas experiencias; que en realidad, eran cosas cada vez más y más desviadas, que llegaron al punto de confundirme en muy poco tiempo, estaba perdido en trabajos duros y gente que no tenían ninguna aspiración en la vida. Gracias al Maestro, en pocos meses me topé con la práctica en un parque y, al día siguiente ya comencé a ir casi diariamente.

Para ese entonces todas mis decisiones a los ojos de los demás eran muy mal vistas, estaba muy lejos de ser alguien al que otros vean con buenos ojos. Para la gente común había abandonado mis estudios, tenía trabajos precarios, y había abandonado a la familia, recibia comentarios de ese tipo.

Había comenzado a estudiar la carrera de Chef profesional allí; pero a finales de ese año se realizaria un Fahui en la capital del país y también tenía una oferta de trabajo, así que abandone nuevamente la carrera para ir allí; mi padre lloraba al escuchar que renunciaba a mis estudios nuevamente. Ese año pude pasar las festividades con toda la familia, ahí me di cuenta de que a la vista de los demás yo era un vago, un extremista y un desconsiderado, y nadie quiso escuchar realmente lo bueno de Dafa aunque hicieron los ejercicios.

En la capital viví en una casa con cuatro practicantes más, pero ellos eran mucho más grandes de edad que yo, por lo tanto comencé a sentirme bastante solo, ya que tampoco hay otro practicante varón de mi edad, así que el tipo de tribulación por el que estaba pasando sentía que era muy difícil de compartir y que otro pudiera entenderlo correctamente.

Me enfoqué el primer año en estudiar muy duro, y eso me ayudo a elevarme muy rápidamente, ya que también pasé a tener cada vez más responsabilidades en mi trabajo.

En ese entonces, visité mucho a mi abuela y tías, que fueron de, criticarme duramente, a comprender mis esfuerzos por ser una mejor persona.

Siempre trabaje en la cocina, por lo tanto hubieron muchas alegrías que me perdí durante todo este tiempo, aunque nunca veo la cara de los comensales, ni suelo escuchar si realmente les gusta o no la comida.

Madurando con el Fa

En este tiempo, he pasado de no tener responsabilidades, dado que renunciaba a todo lo que se me hacía difícil, a responsabilizarme de cada asunto que se me presentó. Además el asunto de la soledad es un tema crucial para mí ya que por más que quiera, cuando me encuentro con asuntos complicados, realmente decisivos, siempre me encuentro solo o como el responsable a cargo; aunque lloré varias veces al enfrentar estas situaciones, me han hecho más fuerte para poder superar las adversidades y comprender que así es el método más rápido para elevarse.

Shifu dice en “Falun Gong”: “Para cultivar el gong hay un camino, el corazón es el sendero. Para llegar al Dafa ilimitado; las amarguras son el barco.”

Quisiera dar algunos ejemplos:

Al segundo año de trabajar como Chef, en la temporada de verano abrimos por segunda vez el restaurante en otro país, pero esta vez yo iba como único Chef y tenía a cargo todo un personal, habían días difícil y otro no tanto, además yo era quien abría el restaurante a las 9am y lo cerraba a las 00hs, yo hacía los pedidos y me encargaba de que los platos salieran de la mejor calidad posible, ninguna persona de la que yo estaba a cargo eran practicantes, por lo tanto habían quejas constantes, querían descansar tan pronto como pudieran y usualmente buscaban algún beneficio para estar dentro de la cocina. Trate de llevarlo con el más alto estándar de un practicante, pero apenas pude leer y hacer los ejercicios durante dos semanas, cada vez que salía de la cocina a leer un poco, algo sucedía y tenía que volver para solucionarlo. En los primeros días la jefa entró a la cocina y me repitió muchas veces que tenía que descansar, que saliera, que descanse; pero yo pensaba en todo lo que tenía que hacer y era una locura pensar en un descanso, así que no le conteste muy bien. Al día siguiente me dijeron que me iban a reemplazar, que pensaron que lo iba a poder hacer, pero que no tenía la capacidad. Yo sabía que era mi oportunidad de xiulian, así que me disculpe, y pedí que no me quitara esta posibilidad de mejorarme, aunque parezca así de difícil, yo podía.

Shifu dijo: “Difícil de soportar, se puede soportar; difícil de hacer, se puede hacer”, (Novena Lección, Zhuan Falun).

No iba a renunciar a tal oportunidad. En esos días busque consuelo, pero no había, incluso llame a mi padre para que me alentara y me dijo: “Renuncia, lo lamento por ellos, pero si es tan difícil, renuncia”. Mire en mí mismo y supe que fue el Maestro quien me dio la oportunidad, ¿cómo podría buscar consuelo? Debía hacerlo aún mejor, y exigirme aún más, y esa fue la mayor alegría, una vez que decidí hacerlo sin importar las dificultades, pude hacerlo mejor y las tribulaciones ya no parecian tan grandes.

Fueron días muy duros, en los que no controlé bien mi xinxing, hasta golpeé el horno algunas veces, pero, este evento hizo que mi habilidad de tolerar incrementara ampliamente. Es muy difícil que una tribulación alcancé el nivel de esa ocasión, por lo tanto, ahora puedo pasar muchas más pruebas con un estándar alto.

Otra brecha que debí solucionar, fue ver si realmente podía terminar lo que empezaba. Hice el trabajo lo mejor que pude, al mismo tiempo terminé mis estudios como Chef, mientras aclaraba la verdad en mis momentos libres.

Sumado a eso, comencé a estudiar chino hace dos años, cuando un grupo de practicante me invito, pero pronto se desarmo y quede solo. El año pasado pasé varias pruebas para ver si realmente podía seguir con ello, al pasarlas, se abrió el camino para estudiar chino en Taiwán. Pero antes de ir, debía aprender inglés, ya que abandoné el instituto cuando era adolescente. Para entonces no recordaba mucho y tampoco quería aprenderlo, pero tomé coraje cuando me iluminé al principio que dijo el Maestro en la Novena Lección de Zhuan Falun:

“En cambio, una persona con mucha materia negra es como la producción de una fábrica con un proceso adicional: otros tienen los materiales listos pero él tiene materia prima de mala calidad que requiere ser reprocesada, debe pasar por tal proceso. Por eso, el primero tiene que soportar sufrimientos para disminuir su yeli y transformarlo en materia blanca, y solo después de que esta clase de materia blanca se forma en de, entonces puede crecer alto gong.”

Así que me determine a aprenderlo, ahora he avanzado mucho y espero seguir mejorando.

Este año debido al coronavirus, pensé que era imposible la posibilidad de viajar, por lo que desistí y me decidí a buscar con quien casarme y establecerme como cualquier joven. Pero al día siguiente me llamaron desde la embajadade Taiwán para tener una pequeña entrevista informal, y me dijeron que estaría entre los primeros a tener en cuenta para la beca, así que comprendí que este es un arreglo del Maestro, por ende este viaje será, lo que no se es el porqué del viaje, cuál será el destino allí, pero daré lo mejor de mí.

Aun no tengo gran capacidad para compartir desde mi corazón, o poder abrirme para llegar a otros, siendo joven y estando siempre con practicantes mayores que yo, estuve esperando ver la clase de amabilidad de los demás hacía mí. Pero he visto que todos están pasando por tribulaciones y no siempre se puede ser amable o con una sonrisa; así que aunque soy muy serio en todo lo que hago, trato de considerar a los demás y hacer un esfuerzo por ver su lado positivo y validar un alto estándar de conducta según los requisitos del Fa.

En la actualidad, los jóvenes necesitan que otros les digan cómo ser responsables, los niños esperan que los padres les digan cuando hacer la tarea, para los jóvenes les es difícil pasar de ser un adolescente a ser un adulto en cuestiones de responsabilidad, pero aunque es difícil, uno debe ser responsable en base a su consciencia, y ese es el mayor deber.

En este tiempo aprendí que siempre que uno se sienta solo es porque se ha alejado del Maestro, Él es el único que realmente nos acompaña en todo momento y quiere que tengamos éxito en la cultivación, las tribulaciones son para que nos elevemos, deben ser vistas siempre desde el Fa. Shifu dijo: “En cada prueba y en cada tribulación existe el asunto de cultivarte hacia arriba o de caer” (Sexta Lección, Zhuan Falun).

Seamos responsables y no desaprovechemos esta maravillosa oportunidad.

Gracias Maestro, gracias compañeros practicantes.

Pueden marcar cualquier entendimiento inapropiado.

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